No tengas miedo

te acompaño

Cuando nos perdemos, nos agobiamos, y al vernos en un entorno desconocido, cualquier sonido nos hace estar alerta, como si de una amenaza real se tratase, con la osuridad todo se acentua, surgen entonces los demonios que tenemos dentro, los temores aparecen y nos juegan malas pasadas. Són nuestros monstruos.
Los monstruos, se se esconden en los miedos de la gente, en los temores, en las preocupaciones, en el sufrimiento. Los niños no tendrían que temer, el monstruo es el que tendría que estar perdido.

Referencias / Similitudes